Los momentos familiares

Ya has reflexionado acerca de la importancia de crear recuerdos con tu familia

G Rangel

10/20/20262 min read

Los momentos familiares que vale la pena recordar (y fotografiar)

Hay cumpleaños en los que nadie quiere dejar de bailar, reuniones donde terminamos contando las mismas anécdotas de siempre y bautizos en los que toda la familia se reúne para celebrar a alguien especial.

En el momento parecen días como cualquier otro, llenos de conversaciones, abrazos, comida y alguna que otra foto improvisada con el celular. Pero, con el tiempo, esas imágenes pueden convertirse en pequeños tesoros. Porque sí, las fotografías familiares importan. Y mucho más de lo que pensamos cuando estamos ocupados disfrutando el momento.

No todo tiene que ser una gran ocasión

A veces esperamos una boda, un viaje espectacular o una celebración enorme para sacar la cámara. Sin embargo, hay momentos mucho más sencillos que también merecen quedarse con nosotros.

El cumpleaños de la abuela, el primer bautizo de un sobrino, una comida familiar de domingo o esa reunión en la que, por fin, coincidieron todos.

No hace falta que todo sea perfecto. De hecho, las fotografías más entrañables muchas veces aparecen cuando alguien se ríe sin control, los niños hacen de las suyas o nadie está pendiente de salir bien en la foto.

¡Esos también son los recuerdos que queremos conservar!

Los niños crecen, las familias cambian

¿Te ha pasado que encuentras una fotografía de hace diez años y no puedes creer lo mucho que han cambiado todos?

Aquel niño que no se quedaba quieto ahora es adolescente. Los abuelos se veían diferentes. Alguien tenía otro peinado, otra casa o una manera muy particular de sonreír.

Las fotografías nos permiten volver a esos momentos y reconocer cuánto ha cambiado nuestra historia familiar.

Y no se trata únicamente de mirar hacia atrás. También es una forma de dejarles a nuestros hijos y a las siguientes generaciones un registro de las personas, los lugares y las tradiciones que forman parte de su historia.

¿Y si esta vez todos salen en la foto?

En casi todas las familias hay alguien que siempre toma las fotografías y termina apareciendo muy poco en ellas. También están las fotos grupales en las que falta alguien porque estaba sirviendo la comida, cuidando a los niños o sosteniendo el celular.

Por eso, contratar a un fotógrafo para una celebración especial puede ser una gran idea. Mientras tú disfrutas la reunión, alguien se encarga de documentar los abrazos, las risas, los detalles y esos pequeños momentos que suceden sin avisar.

No necesitas organizar una producción enorme. A veces, unas buenas fotografías espontáneas y un retrato de toda la familia son suficientes para conservar un recuerdo valioso.

Celebra hoy. Las fotografías se encargarán del después.

No esperes a tener la casa perfecta, a que todos bajen de peso o a que los niños aprendan a posar. Las familias reales son un poco caóticas, cambian constantemente y rara vez esperan a que estemos preparados.

Celebra los cumpleaños, reúne a la familia, organiza esa comida pendiente y toma fotografías. Muchas fotografías.

Y si se acerca una ocasión especial, considera contratar una sesión profesional para conservarla de una manera diferente.

Porque, al final, no recordaremos si la mesa estaba perfectamente acomodada o si todos llevaban la ropa impecable. Recordaremos quién estaba ahí, cómo nos reíamos y lo bien que se sentía estar juntos.

La próxima vez que tu familia se reúna, asegúrate de aparecer también en las fotografías. Dentro de unos años, te alegrarás de haberlo hecho.